Melchor Ocampo ( 1814-1861)Político Mexicano
Hoy estaba buscando entre los archivos de documentos personales, y me encontré con la Epístola que recibimos mi esposa y yo el día de nuestra boda.
La verdad es que al leerla, no recordaba quien la escribió, y mucho menos en que año. Lo cierto es que mientras leía, me conmovía, me entristecía, y a la vez a pensaba si era una utopía esta carta que escribió Melchor Ocampo. Aunque debido al contenido de la misma, es muy concha no querer entender que este texto fue formulado hace casi doscientos años, cuando tal vez estos ideales no fueron tan utópicos.
Ya me estaba emocionando. Ya estaba encontrando razones de peso para emprender reclamos, y justificaciones.
En fin, sea como sea, leer la famosa epístola te puede poner los pies en la tierra, para que no seguir haciéndose la victima, o dejar de ser el victimario.
Un fragmento:
- Los casados deben ser y serán sagrados el uno para el otro, aún más de lo que es cada uno para sí. El hombre cuyas dotes sexuales son principalmente el valor y la fuerza, debe dar y dará a la mujer, protección, alimento y dirección, tratándola siempre como a la parte más delicada, sensible y fina de sí mismo, y con la magnanimidad y benevolencia generosa que el fuerte debe al débil, esencialmente cuando este débil se entrega a él, y cuando por la Sociedad se le ha confiado. La mujer, cuyas principales dotes son la abnegación, la belleza, la compasión, la perspicacia y la ternura debe dar y dará al marido obediencia, agrado, asistencia, consuelo y consejo, tratándolo siempre con la veneración que se debe a la persona que nos apoya y defiende, y con la delicadeza de quien no quiere exasperar la parte brusca, irritable y dura de sí mismo propia de su carácter. El uno y el otro se deben y tendrán respeto, deferencia, fidelidad, confianza y ternura, ambos procurarán que lo que el uno se esperaba del otro al unirse con él, no vaya a desmentirse con la unión.Que ambos deben prudenciar y atenuar sus faltas. Nunca se dirán injurias, porque las injurias entre los casados deshonran al que las vierte, y prueban su falta de tino o de cordura en la elección, ni mucho menos se maltratarán de obra, porque es villano y cobarde abusar de la fuerza.
Aunque debo comentar, que actualmente ya no se lee este documento al momento del matrimonio... los tiempos cambian pues.
Aquí esta la liga, por si alguien quisiera leer el texto completo:
http://www.historicaltextarchive.com/sections.php?op=viewarticle&artid=454
Lo nuevo:
http://www.cimac.org.mx/noticias/01mar/01031904.html

No hay comentarios:
Publicar un comentario